Fomentar la investigación dentro de las aulas de clase es un reto que emerge como requisito para superar la pobreza, mejorar la calidad de vida de los estudiantes y sus entornos y desarrollar la creatividad. Para ello, algunos formadores y los acompañantes pedagógicos del Planetario de Bogotá de los centros de interés -propuesta de la Secretaría de Educación de la ciudad para la consolidación de la jornada única y extendida- por iniciativa propia propusieron la generación de una investigación que buscara visibilizar las voces de los estudiantes, de los docentes quienes los acompañan en las implementaciones y de ellos mismos para poder crear un conjunto de pautas las cuales permitan crear currículos más aterrizados a las realidades de los diferentes actores de la comunidad educativa. De esta manera, basados en la metodología de teoría fundamentada los formadores realizaron observaciones no participantes en grupos 13 grupos de 9 Instituciones de Educación Distrital (IED) sobre las relaciones interpersonales de los estudiantes y los diversos contenidos que fueron útiles para el desarrollo cognitivo de ellos. Asimismo, se realizaron entrevistas a una muestra de 4 estudiantes por grupo, a los formadores y a los docentes acompañantes que quisieron parte del proceso investigativo con el fin eliminar la brecha experto-docente ejecutor. Entre los resultados se encontró que existe este tipo de estrategias mejoran el trabajo en equipo de los estudiantes, fomentado por las diversas actividades que se desarrollan, y que el desarrollo de actividades que permitan aprender-haciendo se convierten en las estrategias de aula más poderosas para el cambio de los estudiantes.

Innovación en el aula: Investigación en el aula de los centros de interés del Planetario de Bogotá

La investigación en el aula se convierte en un ejercicio integrador de los diversos actores educativos (estudiantes, docentes de aula regular, directivos, formadores y acompañantes pedagógicos), el cual se enmarca en un proceso de enseñanza – aprendizaje en el que prevalecen las distintas competencias y saberes de los estudiantes dentro del aula. Sin embargo, más allá de la forma tradicional de educación, lograr la articulación entre los intereses de los alumnos, desde su propia voz, con el currículo y las propuestas provenientes de los centros de interés del Planetario de Bogotá, en un área de trabajo común como es la astronomía, se convierte en un proceso innovador para este tipo de proyectos. De esta forma, fue necesario orientar la practica investigativa, y abrir los horizontes del conocimiento, con el fin de “alimentar” a nuestros estudiantes desde la competencia comunicativa como vínculo mediador entre los intereses de estos con los contenidos que, desde la enseñanza de las ciencias, se proponen para cada uno de los ciclos de aprendizaje.

No obstante, integrar los centros de interés a las practicas rutinarias de las instituciones educativas ha sometido este tipo de iniciativas al funcionamiento operativo de los mismos, cuando la lógica indica que es el funcionamiento el que debe someterse al proyecto. Con esto, surgió un tipo de inflexibilidad en donde las iniciativas de investigación dentro de estos ámbitos tuvieron dos alternativas: terminar asfixiadas por el despotismo de estas rutinas generadas y verse abocadas a desistir, o nadar contra la corriente, pagando altos costos de diversas indoles por las sobrecargas que de todo tipo recaerían en este proceso. Por tanto, era claro para nosotros que las condiciones para generar esta investigación abarcaba mucho más que los espacios y los tiempos necesarios para llevarla a buen término. Realmente, el reto consitía en provocar, confrontar, criticar y flexibilizar los rígidos modelos mentales con los veníamos previamente al desarrollo de la investigación. Con esto, y sabiendo las consecuencias, trabajamos junto con la investigación como proceso transformador que permitió tender puentes y construir anillos retroactivos entre los diferentes actores que componen la comunidad educativa para crear estrategias metodológicas en el aula que fomenten procesos de investigación interinstitucionales (Planeterio – colegios) los cuales inviten a la circulación multidireccional de los saberes y códigos propios de cada IED (Institución de Educación Distrital) y de las transcendencias y prácticas en las aulas.

Por tanto, la presente investigación propone visibilizar a los formadores, docentes y acompañantes pedagógicos como co-protagonistas del proceso de recolección de información en tiempo real en las aulas con el fin de enfocar los intereses de los estudiantes dentro su proceso de aprendizaje de las ciencias. De igual manera, los formadores y profesores se acercaron a la generación de pautas de enseñanza-aprendizaje de la astronomía las cuales se construyeron de manera colectiva durante las implementaciones de las sesiones de los centros de interés y que servirán como base para la elaboración de proyectos similares.

La astronomía y las relaciones sociales en el aula

El proyecto de centros de interés del Planetario de Bogotá se enmarca como un espacio no formal dentro de las instituciones donde se realiza. Esto se evidencia con las diferentes dinámicas que se realizan en comparación con las clases del programa curricular estándar, ya que apuntan hacia la participación ligada al interés de los jóvenes y niños que participan en él. La metodología de estos espacios permite que los estudiantes definan roles dentro del grupo y al tiempo puedan reconocerse como personajes con habilidades construidas desde y dentro del contexto donde habitan -generalmente relacionado con zonas rodeadas por cinturones de pobreza y violencia-: colegio, casa y, en general, su cotidianidad. Lo anterior, ha posibilitado la construcción de una sociedad dentro del aula, donde los estudiantes vivencian su lugar en una microestructura; además, se generan y rompen acuerdos, se tienen tiempos de paz y de “guerra”, pero, al final, en conjunto comprenden su entorno y generan lazos de empatía.

El papel del formador dentro de estas dinámicas no es un ejercicio mandatorio y catedrático de manera estricta, pues el modelo de indagación permite el acercamiento estudiante-docente de tal forma que se acompañan los procesos de los niños y jóvenes y se nota su evolución en el tiempo en los procesos formativos y de habilidades científicas, comunicativas, creativas y psicosociales. Esto genera una cercanía que permite conocer la realidad del estudiante dentro y más allá del aula, construyendo relaciones en diferentes grados de proximidad, donde de manera natural, los estudiantes se permiten interactuar o no con los formadores y con sus compañeros. Con resultado, esperamos de este proceso que los estudiantes comprendan que la ciencia es una construcción social, que el trabajo en equipo es necesario y útil y que existe una dependencia entre los roles y la construcción y deconstrucción de procesos, lo cual mejora las relaciones entre ellos y busca reconocer de forma positiva sus diferencias, para que, después, gesten ideas propias de manera activa y propositiva que se relacionen con sus intereses, gustos y necesidades.

Formadores para combatir la pobreza

En la educación formal colombiana no solo los docentes de planta hacen parte de las instituciones y del proceso educativo de los estudiantes. También, lo hacen docentes externos quienes se acercan a la comunidad en conocimientos específicos en ciencia, tecnología, deporte, artes, entre otras, a través de centros de interés dentro de la jornada extendida de las diferentes IED (Instituciones de Educación Distrital). En el caso del Planetario de Bogotá, a estos docentes externos los denominamos como formadores. De esta forma, nuestro propósito principal fue identificar el rol de estos formadores en las instituciones y cómo estos contribuyen en la formación de los estudiantes.  Para ello se analizaron las experiencias de 9 formadores que hacen parte de los Centro de Interés del Planetario de Bogotá. Como resultado, se evidencia que el rol del formador es acercar a los estudiantes a los conocimientos específicos de manera novedosa, empleando nuevas estrategias, como la experimentación, el ensayo y error, construyendo desde las experiencias negativas y positivas nuevos saberes. Asimismo, el formador rompe con la cotidianidad de las clases al permitir el uso de nuevos materiales y herramientas a las que algunos estudiantes no tienen acceso por falta de recursos tanto en las instituciones como en los hogares, los cuales permiten un aprendizaje significativo.

Por otro lado, el proyecto visibiliza los cambios que los formadores han tenido desde su llegada a este proyecto. Para ello, se observaron las reflexiones que los formadores tienen frente a quiénes eran ellos antes de iniciar el proyecto y los cambios que ellos consideran que han tenido al trascurrir el proyecto. De esta forma, se pone al formador como una parte importante del proceso de enseñanza-aprendizaje y se visibiliza como un agente activo, sintiente y construido de las experiencias y aprendizajes. Con ello, se busca que a los formadores se les considere como actores importantes dentro contextos de pobreza y desigualdad en los que están inmersos los estudiantes de cada una de estas instituciones.

¿Qué queremos ver?

El programa de Centros de Interés impartido por el Planetario de Bogotá a las Institutociones de Educación Distrital (IED) hace uso del método de indagación como estrategia pedagógica. El contenido de las sesiones fue diseñado tomando cuatro líneas temáticas principales: radioastronomía, robótica, astronáutica y telescopios. Los contenidos de cada sesión estuvieron enmarcados dentro de macrounidades las cuales orientaban las temáticas particulares. En función de dichas macrounidades, se establecieron unidades en donde se puntualizaba la orientación de cada conjunto de sesiones. Esta organización permitió generar experiencias de aprendizaje en donde cada sesión era orientada, por medio de una pregunta de indagación, guíando el desarrollo de cada sesión y buscando generar un ejercicio reflexivo al final de cada sesión con relación frente a las nociones contempladas inicialmente.

Si bien este proyecto cuenta con temáticas claramente definidas, las actividades buscan generar capacidades adicionales tales como tabulación e interpretación de datos. La línea de radioastronomía cuenta con cuatro macrounidades lo que vemos (luz), lo que oímos (sonido), lo que no vemos ni oímos (ondas en otras frecuencias) y jugando con los electrones (electrónica básica). Se realiza un trabajo en torno a las características principales y cualidades de la luz y las ondas sonoras como contextualización hacia el trabajo con ondas cósmicas. Por su parte, robótica cuenta con las macrounidades de herramientas, movimiento, palancas, energía, programación y jugando con los electrones. La intención es lograr una contextualización integral frente al rol de los robots y su extrapolación en la exploración espacial. Por su parte, la línea de astronáutica cuenta con las macrounidades de fuerza, presión, estructuras y aerodinámica. Se busca la comprensión de la relación existente entre las variables contempladas en las macrounidades, con el fin de entender las dinámica implícitas en el vuelo.

Por otro lado, la línea de telescopios cuenta con las macrounidades de luz, óptica geométrica, instrumentación óptica y radioastronomía. Esta línea tiene varias orientaciones a partir del material pedagógico encontrado en los colegios: instrumentos ópticos (telescopios) e instrumentación electrónica (radiotelescopios). Uno de los propósitos principales es captar imágenes por medio de los instrumentos ópticos disponibles en los colegios en la búsqueda de una experiencia vivencial de interacción con el universo. Asimismo, este ejercicio permite comprender el funcionamiento y características principales de un instrumento óptico (óptica física y geométrica). Finalmente, para los estudiantes de primera infancia se diseñaron actividades en torno a temáticas tales como constelaciones, luna (características), exploración espacial (cohetes hidráulicos), viaje espacial (características de los planetas y diferenciación entre gaseosos y rocosos), características solares, nebulosas, lotería astronómica y teatro de sombras. La intención fue incentivar el interés a la astronomía por medio de experiencias que desarrollan habilidades psicomotrices.

El proyecto de investigación propuesto busca identificar, desde las voces de los estudiantes y los formadores, cuáles de los contenidos son mejores para el aprendizaje de las ciencias. Para ello, se realizaron entrevistas a los estudiantes y a los formadores, y observaciones de las sesiones implementadas en las diferentes IED que hacen parte del programa.