En el marco de la Ley de Inclusión Escolar los establecimientos educacionales que reciben subvención del Estado están mandatados a asegurar una educación de calidad para todos sus estudiantes. Desde este contexto el acceso universal sin exclusiones se transforma en un desafío para los colegios, que los tensiona en sus procesos pedagógicos y de gestión institucional.
Este estudio aborda la necesidad de conocer las características de los estudiantes, y se plantea la pregunta sobre cuáles dimensiones del aprendizaje se encuentran más fortalecidas y cuáles representan un desafío para el colegio. Esta indagación asume que el contexto de acceso universal, puede ser concebido como una oportunidad para anticipar estrategias de intervención en el plano pedagógico, convivencial o de gestión en los colegios que atienden población en condición vulnerable.
Tuvo como propósito evaluar integralmente a todos los estudiantes de un colegio subvencionado cuyo Índice de Vulnerabilidad Escolar es del 84%, de ellos atiende a 1492 estudiantes en condición de prioritarios, para caracterizar y cuantificar las dimensiones del aprendizaje más fortalecidas y aquellas más descendidas.
El estudio es de alcance comparativo. Busca conocer el comportamiento de las diferentes dimensiones del aprendizaje y comprender cómo ellas se relacionan con otras variables que pueden incidir en el aprendizaje escolar de los estudiantes.
 
Participan 2115 estudiantes, correspondiente al 100% de la matrícula desde los 4 a 19 años. Se emplearon  test neuropsicológicos, evaluaciones de autoestima desde Pre-Kínder hasta 4° medio. Paralelamente, se levantaron medidas antropométricas de todos los estudiantes mediante el Índice de Masa Corporal.
 
Los resultados de las evaluaciones en las tres dimensiones, presentan tanto hallazgos como constataciones. En cuanto a la dimensión cognitiva se advierten diferencias en vocabulario en niños de 10 años y una diferencia significativa entre 1° y 2° ciclo de enseñanza. No se recogieron  diferencias entre el grupo de estudiantes nuevos y los que ya permanecen en el colegio. Se advierte un alto rendimiento en la prueba de inhibición conductual en niños con poca escolarización. En las evaluaciones de autoestima se observa un mejor resultado en mujeres desde Pre-Kínder hasta 4° básico, invirtiéndose la tendencia en 5° básico aspecto que termina acentuándose en la Enseñanza Media. Las mediciones antropométricas de IMC indican que el 14% de los estudiantes tiene niveles de delgadez severa, concentrados principalmente en los niveles de Pre-kínder a 2° Básico. Los niveles de obesidad son del 4,8% de la matrícula, concentrando principalmente en Enseñanza Media, encontrándose evidencia sobre la presencia de estos índices y la autoestima en los estudiantes.
 
Las conclusiones se encuentran en dos líneas, la primera constata la relevancia de la evaluación para todos los estudiantes en el marco de la Ley de Inclusión escolar, considerándola como una oportunidad de conocimiento y diversificación del trabajo con evidencia fundada para profesores y equipos de apoyo escolar. La segunda conclusión dice relación con los hallazgos en la perspectiva o enfoque de recursos con el que se abordó el estudio, recogiendo evidencia suficiente para mostrar que los estudiantes poseen recursos en las tres dimensiones estudiadas.