El presente trabajo forma parte de una tesis de doctorado en educación, actualmente en curso, cuyo tema general es el vínculo profesor-alumno en contexto de pobreza en Chile. Esta comunicación corresponde a una primera fase que busca explorar, conocer y comprender las experiencias relacionales de docentes con sus alumnos insertos en sectores de alta vulnerabilidad socioeconómica.

La docencia en Chile es una profesión históricamente maltratada, de bajo reconocimiento laboral y social, y con alto riesgo de desgaste profesional. La docencia en contexto de pobreza presenta aún más dificultades tanto para profesores como para alumnos.

Además de los obstáculos sociales, el quehacer docente es esencialmente complejo, la naturaleza interpersonal de las prácticas profesionales obliga a profesores y alumnos a interactuar a través de una relación (la relación pedagógica) donde ambos se afectan mutuamente.

El enfoque clínico de la educación, proveniente del psicoanálisis y la psicología clínica y con influencias de la sociología clínica y la clínica del trabajo, nos permite observar y entender la interacción entre profesor y alumno como el resultado de sus subjetividades, construidas a partir de aspectos personales-internos y externos-sociales tales como la pobreza.

La actividad profesional se entiende entonces como la expresión de la subjetividad del docente y es donde se instala la relación pedagógica (impuesta por las circunstancias), ésta a su vez proporciona el espacio para el establecimiento de un vínculo entre el profesor y el alumno. Entendemos este vínculo como el eventual puente relacional y/o afectivo entre ambos actores, el que puede o no establecerse.

Desde la perspectiva clínica, las dificultades que agrega un contexto de pobreza a la situación educativa tienen un gran impacto en la actividad docente y por ende en la subjetividad de los profesores y la constitución del vínculo. El contexto de trabajo adverso implica mayor riesgo de no sentirse satisfecho laboralmente lo que dificulta el establecimiento de un vínculo favorable. En paralelo, la experiencia de un vínculo positivo entre profesor y alumno tiene un efecto circular de gratificación para ambos, el que favorece el aprendizaje global de los alumnos, y no solamente cognitivo, y facilita la sensación subjetiva de satisfacción personal y profesional.

Utilizando una metodología cualitativa se analizaron 7 entrevistas exploratorias semiestructuradas a docentes de liceos y escuelas vulnerables de Santiago de Chile, con el objetivo de indagar y comprender la postura subjetiva acerca del carácter relacional de su trabajo en situación de pobreza.

Los resultados generales ilustran cómo el contexto impone a los profesores la modificación y redefinición de sus prácticas tradicionales, se producen movimientos de adaptación relacional con el fin de acomodarse a la realidad social. Se concluye que el contexto adverso ha incitado a los docentes a innovar y entrar en un proceso de reflexión reformador permanente sobre sus interacciones instalando vínculos diferentes sus alumnos, dicho ajustamiento interpersonal es fuente y producto de prácticas creativas que les permiten a los profesores sentirse satisfechos con su ejercicio laboral.